Caja de regalo abierta dibujada con trazos blancos sobre fondo negro, estilo minimalista de Umbral Cero

El regalo que no elegí

La mañana del 6 siempre me ha parecido extraña.
Como si la casa despertara antes que yo.

Hoy, al entrar al salón, vi un paquete pequeño en el suelo.
No estaba anoche.
No estaba cuando me acosté.
Pero tampoco tenía nombre, ni lazos, ni papel de colores.
Solo una caja gris, cerrada con una cinta casi transparente.

No quise abrirla.
No tenía por qué.
Pero algo en el silencio de la habitación parecía… esperar.

Al final tiré de la cinta.
La caja se abrió sola.

Dentro no había nada.
Ni un papel.
Ni un objeto.
Solo un hueco exacto, como si algo hubiera estado allí hasta unos segundos antes.

Y en el fondo, escrito con una letra que reconocí de inmediato, una frase breve:

“No era para ti.”